Tu guía de bodas
Nuestros Olímpicos llevan 4 años concentrados para la cita de Pekín y toda una vida preparándose para el gran día. Más o menos igual que muchas parejas de novios.
CARMEN TORRES
16/07/2008
¿Pensáis que es una exageración? Puede serlo, pero en algunos casos es absolutamente cierto. ¿Quién no ha escuchado a una novia decir que lleva toda la vida soñando con el día de su boda? Y, francamente, me parece que ello tiene un trasfondo muy bonito.
Vivimos tiempos difíciles, en los que los "retos", olímpicos o no, son el "pan nuestro de cada día" y celebrar o compartir el proyecto de vida en común que representa una boda, quizás sea uno de los pocos momentos en que nos está permitido dar rienda suelta a nuestros sueños y a nuestras fantasías más ocultas.
Hay muchos aspectos del "gran día" que son pensados por los protagonistas durante décadas y, si esto no representa una obsesión, viviréis momentos de ilusión irrepetibles porque el mayor disfrute en todo lo que hacemos está en el recorrido y no en la meta.
Es cierto, que en las grandes ciudades, como Madrid o Barcelona, donde se producen el mayor número de enlaces, hay que plantearse los preparativos, y sobre todo, las reservas con 1 año de antelación como mínimo. Iglesias como los Jerónimos o Santa Gema de Madrid tienen una lista de espera de entre 3 y 4 años. Las Fincas más espectaculares de Barcelona ya tienen todo el 2.009 prácticamente vendido. Y por supuesto Junio y Septiembre son los meses que más tiempo requieren para hacer cualquier reserva.
Si optáis por plazas tan solicitadas, una buena alternativa es plantearos desestacionalizar la fecha y, en lugar de celebrar la boda en sábado, como la gran mayoría, hacerlo cualquier otro día de la semana. Es una opción que puede proporcionaros un considerable ahorro en los costes e incluso, un mejor servicio y, vuestros invitados se esforzarán por seguir estando con vosotros.
En cualquier caso, nunca plantearos la boda como una olimpiada que tenéis la obligación de ganar. ¡No podéis llegar exhaustos a la ceremonia¡. Si os planificáis bien y avanzáis con tiempo suficiente, podréis compaginar trabajo y preparativos, disfrutando de vuestros ratos de ocio. De lo contrario, las tensiones dañarán a la pareja, creando un malestar físico y emocional, que en ningún caso debería formar parte de uno de los días más felices de vuestra vida.
Desde que existe la guía de bodas parasaber, estamos tratando de optimizar vuestro tiempo y que la preparación de vuestra boda no sea una carrera de fondo, más propia de las Olimpiadas. Destacaré 2 artículos fundamentales que os orientarán en todos los preparativos: "Cómo organizar tu boda, paso a paso" y "Papeleo y burocracia, qué no debes olvidar"
Leerlos detenidamente, seguro que os ayudarán y os colgaréis un montón de medallas