Tu guía de bodas
La elección de la fecha de la boda es el primer paso para arrancar con todos los preparativos.
CARMEN TORRES
26/03/2008
Fijar una fecha exacta requiere coordinar nuestra voluntad con la agenda de la Iglesia o el Ayuntamiento, y con el lugar de celebración del banquete.
Antes de llegar a tan ardua tarea, las parejas sopesan la mejor temporada: Primavera, Verano, Otoño o Invierno, en función de parámetros laborales y familiares. La mayoría os decantáis por climatologías agradables para disfrutar del aire libre y conseguir un book fotográfico perfecto. Sin embargo, ni siquiera el mes de Agosto está exento de recibir una inoportuna tormenta. Por el contrario, las bodas celebradas en meses invernales tienen muchos elementos positivos.
En primer lugar, tendréis muchas más opciones para elegir. Los meses fríos son considerados temporada baja en el sector hostelero y de la restauración, por lo que no encontrareis problemas para reservar el sitio que más se adecue a vuestras necesidades. Esto mismo, se puede aplicar a los distintos proveedores: agencias de viajes, floristerías y fotógrafos, quienes pondrán a vuestra disposición a todo su personal, sin esperas ni agobios. Si queréis aprovechar horas de sol, podéis celebrar el banquete a mediodía y alargar la fiesta con los amigos hasta la noche.
El traje de la novia puede resultar de lo más original y variado. Utilizando un abrigo con cola para ceremonia, que al quitarse permita lucir un traje más corto y cómodo para el banquete y el baile. Sólo en invierno se pueden lucir estolas de piel blanca o un delicado bolero vintage del mismo material. El novio de frac y chaleco, será junto con padrinos y testigos, quien más agradezca la fresca climatología de invierno, ya que esta prenda es pesada y calurosa.
Una vez terminada la fiesta, los novios que se casen en esta temporada podrán elegir destinos tropicales para la luna de miel, ya que el hemisferio sur se encuentra en su mejor momento.
Sólo un consejo: evitad ser excesivamente originales, eligiendo fechas navideñas para vuestro enlace. Esos días son para pasarlos con la familia en la intimidad del hogar. Además, todos estamos muy saturados de grandes ágapes y las economías muy ajustadas por las compras navideñas. Es mejor esperar hasta mediados o finales de enero.