El fútbol siempre está de moda, también en las bodas. Tus invitados se divertirán al son del himno de su equipo preferido.
CARMEN TORRES
Cuando las parejas deciden seleccionar el tipo de música que les gustaría escuchar en el baile de su fiesta, en ocasiones nos encontramos con temas y títulos, cuando menos "comentables" .
Existen letras de canciones que lo dicen todo, como por ejemplo "te casaste la cagaste" de Capitán Canalla.
Existen melodías con las que todo el mundo da palmas, como "La Marcha Radetsky"
Y existen himnos que no a todo el mundo le apetece escuchar, como es el caso de los himnos de fútbol.
Reconociendo que esta iniciativa puede tener su punto humorístico, también habría que valorar que a lo peor, no le hace gracia a todo el mundo, especialmente porque no todos los invitados serán del mismo equipo.
En ocasiones, para paliar este inconveniente, se puede compensar con la interpretación de varios himnos, a ser posibles de equipos rivales para resultar "políticamente correctos", algo difícil de conseguir pues siempre habrá aficionados de otros "colores".
Y, en cualquier caso, lo que es técnicamente es innegable, aunque cante Melendi, es que los himnos en general y también los de fútbol, no son nada bailables, por lo que su inclusión rompe el ritmo de la fiesta y, en consecuencia, se corre el riesgo de generar una reacción que no siempre será buena.
Conclusiones: Consideramos que después de haberos pasado meses pensando en como agradar a vuestros invitados, no parece nada practico correr el riesgo de estropearlo con iniciativas que, aunque tengan su punto de gracia, en general pueden resultar molestas.
Abucheos en una boda ¡NINGUNO! y, en cuanto a vítores, solo cabría uno que es de: ¡VIVA LOS NOVIOS!