Tu guía de bodas
Dicen que el tsunami económico de EEUU se puede extender, pero la realidad es que el ciudadano de a pie, y también los novios, hemos de seguir adelante con nuestros proyectos sabiendo que tras la tempestad, siempre llega la calma.
CARMEN TORRES
10/10/2008
De todos es bien sabido o vivido que los sufridos consumidores estamos atravesando un momento económico que nos está afectando directamente al bolsillo.
Precisamente por ello, considero que se hace necesario aplicar un mayor rigor y objetividad y, por supuesto, confeccionar un presupuesto previo aproximado, que nos marcará las pautas a seguir, según vayamos viendo el nivel de gasto. Pero todo ello, sin dejarnos llevar por el temor de no llegar a nuestros objetivos, puesto que en gran medida, ello dependerá de nosotros y del cuidado que pongamos en hacer una buena selección.
Como hemos de seguir luchando por conseguir nuestros objetivos, y el vuestro es el de casaros, os traslado algunas pequeñas sugerencias que pueden ser de utilidad. Por supuesto que deberéis esforzaros en mayor medida para llegar a todo con el presupuesto con el que contáis, pero creedme, ¡no es tan difícil como a veces se nos dice! Bastaría con tener en cuenta esos matices que hay entre el más y el menos, para así no tener que renunciar a casi nada y podéis estar seguros de que si hacéis previamente una buena selección, seria y cualificada, de aquello que precisáis, podréis encontrar soluciones sin grandes dificultades a través de las diferentes alternativas que os proporciona el mercado de la nupcialidad:
- No es momento de dejaros llevar de cualquier canto de sirena que os llegue, por muy atractivo que parezca, sino de profundizar buscando la demostrada profesionalidad y por supuesto firmando un documento que recoja las condiciones y servicios acordados, para que luego no haya sorpresas.
- Contrastar bien los precios de mercado en cualquier producto o servicio que hayáis visto es siempre altamente interesante y también acogeros a las ofertas o descuentos puntuales que os ofrezcan. Por ejemplo en el banquete conseguiréis mejores condiciones si la boda la celebráis en lugar de un viernes o un sábado, cualquier otro día de la semana.
- Las ferias como Las mil y una Boda en Madrid u otras que se realizan en el territorio nacional pueden ser muy útiles para encontrar ofertas puntuales, siempre que éstas sean suficientemente grandes para presentar variedad y buena diversidad de la oferta, ya que así podréis valorar alternativas, descubrir novedades e incluso gestionar de forma directa el precio más ajustado. Las ferias pequeñas están bien pero no son prácticas porque están muy limitadas y no proporcionan esa oportunidad de contrastar suficientemente los servicios que el sector te ofrece.
La celebración de una boda supone un cierto desembolso económico, pero también es verdad que en muchos casos esa inversión se recupera, al menos en parte, gracias a los regalos de los invitados y aquí quizás habría que ser también prudentes. Os recomendaríamos lo siguiente:
- Ajustar la lista de invitados para que responda a las personas que verdaderamente queréis que estén y que penséis que también ellos desean acompañaros. No corren tiempos para compromisos. Aprovechad el momento actual para abordar el tema con sinceridad con vuestros padres y así estudiar la mejor fórmula para que nadie se sienta perjudicado ni económica ni afectivamente.
- Estudiar vuestra lista de bodas de forma que resulte práctica para que, en la medida de lo posible, podáis amortizar el máximo gasto.
- Valorar detenidamente otra de las prácticas que en la actualidad es bastante común: la de abrir una cuenta, especialmente para los familiares más allegados con los tengáis una mayor confianza.
Pero de cualquier forma, decidáis lo que decidáis, siempre tened muy presente que la vida sigue, que vuestro proyecto de boda forma parte de la misma y que seguro que os reportará momentos inolvidables que os merecerá la pena compartir con vuestros amigos y familiares. Sí a la prudencia, no a los miedos.