Cada detalle de una boda responde a costumbres ancestrales cuyo significado debes conococer.
CARMEN TORRES
Son abundantes y variadas las costumbres relacionadas con la boda. Aunque algunas han desaparecido, otras siguen vigentes.
Son conocidas de una forma generalizada, pero quizás nunca te hayas parado a pensar de donde provienen y porque todavía son muchas las parejas que optan por seguirlas. De ahí que hayamos profundizado un poco más en ellas desde ParaSaber.com, al objeto de que todos aquellos que vais a casaros dispongáis también de esta información.
He tratado de averiguar su procedencia y significado, al objeto de que cada pareja, como protagonista único de su boda, tome libremente su decisión. Hay una larga lista de ellas y para seguir un orden, comenzaremos por aquellas que están relacionadas con el vestuario de la novia.
El blanco del vestido de novia.
Aunque el blanco era el color que vestían las vírgenes, antes del siglo VI las novias preferían el color plateado o azul.
Fue a partir de 1840 cuando el color blanco se instauró en las bodas europeas. A raíz de la boda de la reina Victoria de Inglaterra con el Príncipe Federico Guillermo de Prusia, en la que lució un espectacular vestido blanco capaz de marcar tendencia y que se mantiene en la actualidad en todas sus gamas (blanco-roto, blanco-cava, blanco-humo...) y que podemos ver en las colecciones que presentan, los principales fabricantes y diseñadores del traje nupcial.
Un color que expresa paz, felicidad, pureza e inocencia e, incluso, la gloria y la inmortalidad.
Algo viejo
La costumbre es que provenga de un familiar felizmente casado. Una forma de tratar de traspasar esa felicidad a la nueva novia.
Algo nuevo
Simboliza la ilusión y la esperanza de comenzar una nueva vida de prosperidad y felicidad para la nueva pareja.
Algo prestado
Tiene un alto valor sentimental y suele ser una joya que debe provenir de la propia familia de la novia y ser devuelto por ella después de la boda, como símbolo del mantenimiento de los lazos familiares que les unen y que ésta nunca romperá a pesar de la nueva vida que inicia.
Algo azul
Se cree que data de una antigua costumbre israelí, pero conviene recordar que el color azul, como el cielo despejado, siempre se ha creído que es un color que protege y transmite fuerza. De ahí que también se use para vestir a los hijos varones. Era por tanto un buen augurio el que la novia llevara un adorno de ese color, especialmente en la cabeza.
Coser una moneda en el dobladillo del vestido.
Durante largo tiempo ha sido muy común que una de las plomadas que la modista colocaba en el bajo del vestido de la novia para que este tuviera una mejor caída, fuera sustituida por una moneda (de oro o plata), creyendo que con ello se atraería la bonanza económica a los nuevos esposos.
El velo
Su función era preservar de influencias externas la pureza de la novia. Durante mucho tiempo simbolizó la modestia, la inocencia y la virtud de la novia. El velo, en muchas culturas de Oriente, ocultaba la cara de la novia a un novio que después de la ceremonia levantaba el velo para ver, por primera vez, el rosto de la que ya era su esposa.
Estos conceptos, por supuesto que han ido desapareciendo pero no la costumbre del uso del velo, que sigue manteniéndose en la actualidad como un complemento importante del traje de la novia, muy utilizado y sumamente apreciado por esta, por la belleza de conjunto que proporciona.