mundo laboral
¿Existen realmente unos métodos de formación para vagos?
GRIKER ORGEMER
Vivimos en una sociedad en la que se exige el sobreesfuerzo laboral, en la que se debe dar siempre el máximo de capacidad, implicación, preocupación y ocupación. Además, es necesario estar siempre preparado, profesionalmente actualizado, para afrontar los cambios: la utilización de nuevas herramientas, nuevos procesos, nueva normativa, nuevas habilidades...y un sinfín de novedades que nos impone el entorno laboral.
Todo ello exige tiempo, pero sobre todo exige grandes esfuerzos de concentración. Concentración ante cantidades ingentes de estímulos informativos que terminan por confundirnos y saturarnos. Y en esa situación es difícil querer seguir aprendiendo, no tanto por el tiempo que la formación nos ocupa, sino por la sobrecarga que supone.
En este contexto se hace imprescindible idear una metodología formativa que nos libere a la vez que dé resultados. Por ello no es extraño que triunfen acciones formativas basadas en el juego y la vivencia como ocurre con el "outdoor training", la formación vivencial, etc. Esas que, según algunos pocos sólo son "cursos para vagos".
El reto está ahora en crear y readaptar nuevos métodos de formación que se adapten a las nuevas necesidades.