Tu guía de mundo laboral
Como todos los años por estas fechas se aproxima el día de la cena o comida navideña de empresa. Para unos será un compromiso más y para otros un momento de celebración y fiesta.
GRIKER ORGEMER
13/12/2007
Las cenas o comidas de Navidad suelen ser un reflejo más de lo que es la empresa y de lo que son las relaciones entre los trabajadores que la componen. Todos hemos vivido cenas aburridas y otras divertidas, cenas en las que se respiraba el mal clima existente a diario y otras donde casi nadie se quería ir a su casa. Hasta hay cenas que se recuerdan varios años después y que nos sacan la mejor de nuestras sonrisas.
Aquí van algunas reflexiones sobre lo que sí debemos hacer y sobre lo que no deberíamos hacer en estas celebraciones de empresa de Navidad:
- En primer lugar creo que todos deberíamos agradecer a los organizadores de la comida o cena el haberse ocupado de su gestión por las molestias que conlleva: Elegir entre distintos restaurantes, pedir los menús, comunicarlos a todos los compañeros, oír los comentarios y sugerencias de cada uno?
- En cuanto a la organización habría que tener en cuenta:
- El precio del menú, sobre todo si son los empleados los que pagan la cena. No todos los que van a acudir a la celebración tienen el mismo salario y poder adquisitivo, debe ser un precio asequible para todos.
- El tamaño del restaurante y la disposición de sus mesas; será mucho mejor si cabemos todos en una mesa grande donde estamos más cerca.
- El horario que conviene a la mayoría, es decir, que sea una cena o una comida. Dependiendo del número y situaciones de los empleados podrá ser más apropiado una cosa u otra.
- Y si queremos ser más originales este año podemos optar por algo diferente. Hay muchas empresas de eventos que nos sugieren nuevas fórmulas para ese día, espectáculos con juegos, disfraces, en lugares especiales?
- En cuanto a nosotros mismos:
- Deberíamos ir al evento con la mejor actitud posible; es una cena o comida de Navidad y no un funeral. Aprovechemos esa reunión para estar con los compañeros que ya conocemos y para acercarnos a los que conocemos menos.
- No crear situaciones incómodas a la hora de sentarnos a la mesa, no correr para coger un sitio cerca de la gente más popular, intentando alejarnos de aquellos compañeros menos conocidos. Es de muy mal efecto.
- Otro detalle a tener en cuenta es que es una cena de empresa, es decir, no estamos con nuestros amigos íntimos. Nuestra vestimenta y nuestro comportamiento deben estar acorde con un acto de empresa. Y aunque es obvio, recordemos que debemos tener cuidado con las copas que tomemos para que no haya malos entendidos.
Queramos o no, casi con total seguridad dentro de muy poco tendremos que ir a la cena o comida navideña de la empresa. Desde ParaSaber.com proponemos a aquellos que no se sientan especialmente atraídos por la idea que este año nos situemos ante esa fecha de forma positiva. Pasamos muchas horas en el trabajo rodeados de compañeros con los que estamos más tiempo que con nuestras parejas, familiares y amigos, así que, ¿por qué no intentar celebrar con ellos también la Navidad aunque sólo sea por unas horas?