mundo laboral
Esta práctica puede incluso llegar a poner en riesgo la vida de las personas
Isabel Malo Valbuena
Además de un delito, esta práctica intimidatoria es un tipo de estrés que en ocasiones pone en riesgo la vida del trabajador acosado. Dado el impacto que supone este acoso en la salud del trabajador, la Sociedad Balear de Medicina Familiar y Comunitaria y la Sociedad de Medicina del Trabajo y Salud Laboral, en colaboración con Pfizer, han considerado necesario dedicar un espacio para su abordaje y prevención dentro de las I Jornadas de Medicina de Familia y del Trabajo . Este tipo de acoso se caracteriza por conductas hostiles y degradantes hacia el trabajador por parte de una persona con una posición jerárquica superior o un grupo de personas. Son comportamientos intimidatorios recurrentes y acumulados durante más de 6 meses cuyo objetivo es excluir a la persona para favorecer el abandono de su puesto de trabajo y evitarse así la indemnización por despido.
Según el profesor Iñaki Piñuel, las víctimas de mobbing son personas con frecuencia brillantes en su trabajo que, por tanto, despiertan celos profesionales entre algún compañero no tan destacado y, en muchos casos, no son conscientes de que están padeciendo este fenómeno.
Desde Parasaber te propones algunas pautas para que, si estás sufriéndolo, no acabe contigo:
- Tomar consciencia. El primer paso para superar los problemas es concienciarte de que realmente lo tienes.
- Cuidar la salud. A menudo, cuando tienes alguna complicación, tu salud se resiente y tenemos tendencia a dejarnos bastante. Si fumas, intenta controlarte, y sobre todo no cambies tus hábitos de deporte y alimentación.
- Buscar aliados . El acosador intenta cortar las vías con todas aquellas personas que pueden prestarte ayuda y la única solución es apoyarte en familiares y amigos. Lo razonable también es buscar personas que han sufrido este mismo tipo de problema y profesionales que te ayuden tanto en el terreno psicológico como en el jurídico.
- Afrontar el problema y luchar. Lo inteligente es que decidamos manejar ese sentimiento espontáneo de enfado de manera controlada, sin perder la calma, con frialdad.
"La respuesta al estrés producido por el mobbing varía en función de la personalidad y del entorno social. Las personas con predisposición genética y biológica puede reaccionar con trastornos psicosomáticos, crisis de pánico, crisis de ansiedad o depresión, llegando algunas incluso al suicidio", destaca el doctor Lázaro. Lo importante es ponerle remedio.