Tu guía de mundo laboral
La comunicación eficaz es fundamental para evitar conflictos y errores, mejorar las relaciones personales y profesionales y conseguir compromisos y resultados.
GRIKER ORGEMER
06/02/2008
Podríamos decir que una empresa es básicamente una gran conversación. A través de múltiples formas, las personas que forman parte de la empresa se comunican: transmiten información, comparten sentimientos, dan y reciben instrucciones y órdenes...
Mediante la comunicación, todas las personas están vinculadas de alguna manera. Y es justamente esa vinculación la que permite que las cosas sucedan: que se realicen las tareas adecuadamente, que se resuelvan problemas, que se produzcan cambios, que se obtengan resultados, acuerdos, implicación... en definitiva, que la empresa funcione y "viva".
Pero la comunicación no es tan fácil como parece, y más cuando hay tantos obstáculos que la dificultan, entre los que destacan los que ponemos las propias personas.
¿Qué pasa cuando la comunicación no es la adecuada?
- Aumentan los conflictos entre las personas; se elevan las barreras defensivas: "¿Qué habrá querido decir con eso? No, si al final la culpa la tendré yo."
- Se incrementan los errores en el trabajo (desinformación, malentendidos etc.): "¡Pero si yo sólo he hecho lo que me dijiste! ¿No era así? Pues habérmelo dicho antes."
- Se resienten las relaciones interpersonales y profesionales: "¡Vaya pinta de jefe que tiene! Si ni siquiera es capaz de defender el proyecto ante un cliente."
- Hay un mayor gasto de tiempo y se elevan los costes: "¿Otra vez hay que repetirlo? A ver si nos aclaramos, ¿eh?"
- Cuesta más conseguir acuerdos y compromisos de las personas: "¿Cómo pretenderá que me lo tome bien si ni siquiera me escucha?"
- Se dificulta la consecución de resultados y objetivos: "¡¡Ah!! ¿Pero no era esto lo que tenía que arreglar? Bueno,... pues lo siento. Se ve que no te entendí muy bien."
En este sentido, la comunicación, como vehículo principal por el que los individuos se relacionan entre sí, ha de cuidarse y realizarse de manera eficaz.
La comunicación interviene, de una u otra forma, en todos los procesos que tienen lugar en el entorno de trabajo, y no realizarla eficazmente incide negativamente en los resultados y en el clima que se vive en la empresa.
¿Qué es comunicar de manera eficaz?
No se puede hablar de comunicación eficaz al menos que nuestro mensaje, tal y como lo queríamos, haya sido comprendido perfectamente por parte de quien nos escucha y haya sido aceptado, es decir, haya tenido algún impacto en el receptor. Por tanto, comunicar eficazmente supone:
- Ser capaces de decir lo que queremos decir (y no otra cosa).
- Ser coherentes en lo que decimos y en cómo lo decimos (ajuste entre la comunicación verbal y la no verbal).
- Adaptar nuestra comunicación a la situación y características de la otra persona.
- Asegurarnos de que quien nos escucha comprende y acepta el mensaje.
- Saber interpretar la posible respuesta de la otra persona.
- Lograr cumplir el fin de nuestra comunicación.
Ser capaz de comunicar eficazmente es fruto de una serie de habilidades distintas, aunque muy relacionadas entre sí.
¿Qué habilidades implican comunicar eficazmente?
1. Escuchar de forma activa: Implica atender e interpretar adecuadamente el mensaje de nuestro interlocutor, su contenido y las emociones subyacentes.
2. Ser asertivo: Supone decir aquello que se piensa, evitando la agresividad y sumisión.
3. Saber dar y recibir feedback: Exige recoger información sobre cómo ha sido recibido nuestro mensaje y dar información a la otra persona sobre su actuación.
4. Dominar y comprender la comunicación no verbal: Implica saber comportarse no verbalmente e interpretar de forma correcta la comunicación no verbal del interlocutor.
5. Conocer las claves de la comunicación verbal: Supone dominar las técnicas verbales para garantizar un diálogo.
Dominar estas habilidades nos permitirá tener mayores garantías de éxito para alcanzar nuestro fin al comunicar.