Tu guía de innovación
En el sector de la tecnología avanzada (semiconductores, software, biotecnología, etc.) existe un conflicto entre la necesidad de innovar para satisfacer a un mercado exigente, y la necesidad de proteger las innovaciones.
ESTEVE ALMIRALL
08/02/2008
Por un lado hay que proteger lo que desarrollas, pero por otro necesitas acceder a lo que los demás van desarrollando para poder avanzar en el diseño y realización de productos, servicios y experiencias avanzadas. Esta paradoja entre protección y compartición de conocimiento está en el núcleo de la sociedad de la innovación.
En estos sectores ocurre ya que el desarrollo de nuevos productos se ve impedido por decenas, centenares o incluso miles de patentes, entrelazadas, concurrentes, intersectadas, etc., que protegen innovaciones anteriores, o partes de ellas, de forma que resulta complicado avanzar en la invención. Se dice, por ejemplo, que en el campo de los microprocesadores, cualquier innovación debe enfrentarse con una maraña de más de 90.000 patentes, propiedad de hasta 10.000 empresas o personas diferentes. Muchas de esas patentes no son ni siquiera "buenas", sino que son sólo patentes "defensivas" que hacen la maraña más indescifrable e impenetrable. A esta situación de caos informacional en la maraña de patentes se le da el nombre de "patent thicket" en el argot de este campo.
Un reto importante para el futuro, en especial para las empresas high-tech, es aprender a "navegar" por la maraña de patentes, lo que requerirá de estrategias de búsqueda, de sistemas de análisis rápido, de conocimiento legal especializado, etc. Toda una nueva línea de desarrollo profesional para los especialistas en información.
Grupo de patentes
Porque no saber navegar por la maraña implica riesgo, riesgo de meterse en desarrollos que ya están protegidos por otros, con el consiguiente derroche de recursos que ello conlleva. Una metedura de pata, posiblemente involuntaria, que puede arruinar la empresa. En especial, este problema tiene mucha relevancia en el campo de las tecnologías de la información, en el que la foma de avanzar es a base de estándares formales, definidos por instituciones de prestigio o reguladas por cuerpos internacionales de normalización.
Una forma de superar la parálisis que puede suponer la maraña de patentes consiste en crear grupos de patentes (patent pools) o acuerdos de licencia entre partes (cross licences). En el acuerdo de licencias, dos empresas comparten sus patentes sin intercambio económico para que ambas puedan explotar las tecnologías en cuestión. Así, si una empresa X tienen la patente PX y la empresa Y tiene la patente PY, la empresa X da permiso a la Y para usar la patente PX mientras que la Y da permiso a la X para usar la patente PY.
Este es un mecanismo muy usado en las empresas de software; las grandes imponen a las pequeñas que compartan sus patentes, o, en caso contrario, aplicar sus bolsas acumuladas de patentes para litigar con la pequeña arguyendo que vulneran alguna de las patentes poseídas por la grande. Cuando varias empresas deciden consorciarse para usar colectivamente las patentes de una bolsa, se habla de un grupo de patentes (patent pool).