innovación
El ruido ambiente de la calle, la discoteca o el entorno de trabajo también podrían ayudar a mantener la batería cargada
Daniel Sanz Vargas
Lejos están los tiempos en que los teléfonos móviles se utilizaban únicamente pare realizar llamadas. Ahora son los mensajes, conexión a Internet, wi-fi, reproducción de música y video algunas de las actividades que ocupan nuestro tiempo con ellos, por lo que siempre es necesario contar con una buena carga de batería.
Un móvil, hoy en día, tiene una autonomía de aproximadamente cuatro o cinco horas en conversación, aunque por lo general no hablamos durante tanto tiempo y la batería suele durar algunos días. Con la aparición de los nuevos smartphones, esa autonomía incluso se reduce, debido al alto nivel de energía que exigen sus aplicaciones.
Cuando ha transcurrido todo ese tiempo, no tenemos otro remedio que buscar un enchufe y cargar nuestro teléfono móvil para poder volver a usarlo de nuevo. En los últimos tiempos se han producido algunos avances respecto a los cargadores, sin embargo, todo hace indicar que paulatinamente irán desapareciendo de nuestras vidas.
En estos últimos años han surgido nuevos estudios, destinados sobre todo a las nuevas tecnologías y energías alternativas, que han tratado el problema de las baterías en los teléfonos móviles.
Uno de los más novedosos ha sido realizado en la Universidad Sungkyunkwan de Seúl, en Corea del Sur, por un equipo de científicos liderado por el Dr Sang-Woo Kim y especializado en nanotecnología por el cual se piensa que en un futuro cercano la presión sonora de nuestra propia voz podría ayudar a recargar el teléfono móvil. No sólo serviría nuestra voz, sino también el ruido ambiente, como el del tráfico, el de una discoteca o el que hay en una oficina de trabajo para mantener siempre la batería cargada.
Los investigadores han utilizado cientos de hebras de zinc rodeadas por dos electrodos. Cuando el sonido golpea en una membrana cercana hace vibrar las hebras, que al comprimirse y expandirse generan una pequeña cantidad de electricidad.
El prototipo creado en el laboratorio de la universidad, es capaz de generar 50 milivoltios con un sonido continuo de 100 decibelios, el equivalente al tráfico ruidoso de una gran ciudad. Es una cantidad insuficiente para recargar un móvil actual, pero es posible alterar el diseño para generar más electricidad con niveles de sonido más bajos.
No es la única novedad que se está estudiando en estos momentos. Algunas empresas ya están probando pequeños paneles solares o generadores termoeléctricos para contribuir a la carga total de la batería del móvil.
Existen otras técnicas para la cosecha de energía alternativa que están en proceso de probatura como por ejemplo el movimiento del usuario al andar para recargar pequeños dispositivos como cámaras de fotos o reproductores de MP3.
Son sólo algunos de los ejemplos que se están llevando a cabo en la actualidad, lo que hace indicar que poco a poco iremos dejando los cargadores que conocemos, para adentrarnos en una era de la modernidad energética.