fiscalidad
La crisis manda
RCD
Ya durante la campaña electoral, Obama presentó sus planes fiscales consistentes en una reducción de impuestos para el 95% de la población, de forma que la pérdida de recaudación se compensase con el incremento o mantenimiento de impuestos para los más ricos. Hay que tener en cuenta que entre ese 95% de los más pobres, se incluían a las personas cuyas rentas anuales estuviesen por debajo de 250.000 dólares, lo que no deja de ser sorprendente desde el punto de vista de la política fiscal española, donde se considera "rico" a quien obtiene rendimientos por más de 50.000 euros. Estas notas de la política fiscal de Obama llevaron a calificarla como socialista por parte de sus oponentes.
En cualquier caso, frente a los propósitos recogidos en su programa electoral, parece que se va a imponer la realidad de la crisis económica a la que se enfrenta Estados Unidos, lo que obligará al Presidente a aparcar sus ideas iniciales para afrontar las urgencias a las que se enfrenta la economía del país, entre las que se encuentra la mayor destrucción de empleo desde la II guerra mundial.
Las medidas que el nuevo Presidente pretende implementar, que incluyen un programa de inversiones por más de 775.000 millones de dólares, exigirá el mantenimiento de un nivel elevado de ingresos públicos y el endeudamiento y aumento del déficit público en EEUU.
En contra de lo que ofrecía su rival McCain, en la pasada campaña electoral, Obama no aboga por una rebaja generalizada de impuestos que animen el consumo de las familias y la actividad empresarial sino que parece que el aumento del gasto y la inversión vendrá dado con fondos públicos, lo que impedirá las citadas bajadas de impuestos.
No obstante, a la espera de las primeras decisiones de su equipo económico, pare que la Administración Obama pondrá en marcha ciertos estímulos fiscales de carácter sectorial, orientados sobre todo a mejorar la eficicencia energética y el impulso de energías menos contaminantes.
En cualquier caso, los sobresaltos y la profundidad de la actual crisis mundial, reducirán probablemente el margen de maniobra del Presidente que se verá obligado a responder en cada momento con las medidas que resulten posibles.
De lo que no cabe tener dudas es que si Obama consigue sus objetivos de reimpulsar la economía de EEUU, todo el mundo, incluida España, sentirá un alivio considerabe, ya que en mayor o menor medida todos recibiremos parte de esa recuperación.