Tu guía de golf
Una tentación habitual para muchos aficionados, anotarse menos golpes de los que hemos hecho. Ética aparte, se paga con la descalificación.
ANDRÉS DOMÍNGUEZ
23/09/2008
Entre el inmenso número de golpes que suele hacer un aficionado cuando se lía en un hoyo, al menos al principio, siempre existe la tentación de "quitarse" algún golpe, "seguro de que los compañeros no lo van a notar". Es más, la tentación se extiende al mundo de los profesionales. El siempre escandaloso John Daly fue descalificado en una ocasión por apuntarse un golpe de menos en un torneo del PGA Tour ¡y con las cámaras como testigos! Más recientemente, Michelle Wie fue igualmente descalificada de un evento del circuito femenino. Eso sí, por despiste. Se olvidó de firmar la tarjeta.
La casi inabarcable norma 6 de las Reglas de Golf, dedicada al Jugador, rige este tipo de cuestiones.
El epígrafe 6-6 regula la firma y entrega de tarjetas. Por lo tanto, cuando un jugador y su marcador o marcadores no firma la tarjeta, no lo hace correctamente, o simplemente se olvida de entregarla, es descalificado de inmediato. La importancia del marcador, el compañero de partida encargado de contabilizar los golpes.
Por otra parte, el párrafo D trata el espinoso tema de "restarse" golpes. Si un jugador apunta menos golpes en un hoyo, es descalificado. Y un inciso, si apunta golpes de más, simplemente se queda con ellos, no le descalifican.