Tu guía de golf
¿Quién no ha aprovechado los tiempos muertos de la jornada laboral para jugar un poco al minigolf? Desde hoy, las opciones se multiplican.
ANDRÉS DOMÍNGUEZ
10/10/2008
Una versión absolutamente genial. Una oficina convertida en un divertido recorrido de minigolf. Hay que esquivar todo tipo de obstáculos cotidianos para llegar al objetivo. Una vuelta de tuerca muy adecuada para los que se aburren en el trabajo.
Hay juegos para entretenerse unos minutos... y otros para tirarse horas completamente desquiciado. Este en particular nos reta a diseñar nuestro propio campo de golf a pase de minimalistas palitos. Pura ingeniería descubierta por los atentos chicos de FHM.
Revisión en tres dimensiones del clásico minigolf. Sencillo, divertido y con gráficos muy infantiles... lo que no quita que llegue a desquiciar.
Si Stanley Kubrick hubiera jugado al minigolf, sería a este. Estridente, futurista y realmente retador... y peligroso. A veces dan ganas de destrozar el monitor a cabezazos. Cualquier parecido con el golf de verdad es pura coincidencia.
Entre tanto mini golf freakie, estábamos obligados a incluir un juego de golf de estilo clásico. Un jugador, una bolsa de palos, campos... Como el Tiger Woods, pero gratis.
Con toda probabilidad, el clásico Mini Putt es el primer culpable de la baja productividad de muchas multinacionales. Minigolf básico visto desde arriba.