golf
... Siempre nos queda invocar a los santos. Quizá estas bolas, con la imagen de tres conocidos patrones católicos, arreglen el desaguisado de nuestra vuelta.
ANDRÉS DOMÍNGUEZ / MANUEL RIVAS
El golf es un inmenso mercado global. En países como Estados Unidos, la religión también. Quizá por eso, en algunas tiendas online americanas se comercializan bolas de gofl con imágenes de tres conocidos santos. Se puede comprar juntas, o por separado. Pero ojo, no hay que escoger la bola a la ligera, ya que cada santo tiene su propia utilidad en el campo de golf. Cuando la técnica no es suficiente...
- San Patricio: Para muchos, el santo de la buena suerte, lo que le convierte en el ideal para el tee del 1, y así no tener que recurrir a Mulligan, que podría ser santo pero no lo es. Como San Patricio, o Saint Patrick, es el patrón de Irlanda, quizá nos regale un poco del talento -que no de la mala uva- del irlandés Paddy Harrington.
- San Judas Tadeo: No confundir con Judas Iscariote, que fue el malo. Éste es el bueno, y como santo de los imposibles y los casos difíciles, es la bola más adecuada para jugar desde roughs, bunkers y demás. Como además antes de ser santo, Judas Tadeo era agricultor, el agreste medio rural de algunos campos no le será ajeno.
- San Antonio de Padua: Los más creyentes, cuando pierden algo que quieren recuperar, ponen una vela a San Antonio. Sobran más explicaciones. El santo ideal de las bolas perdidas. Si mandamos una bola fuera de límites, la reemplazamos por la de este santo portugués y el recorrido irá rodado.