Tu guía de golf
No es raro en esta época del año terminar el recorrido de golf con el rostro y los brazos quemados por el sol. Con unos cuantos consejos, el moreno lo dejamos para la piscina.
ANDRÉS DOMÍNGUEZ
01/07/2008
- Gorra: Aunque muchos jugadores opinan que la gorra no les sienta especialmente bien, en días calurosos como los que están por venir se hace especialmente necesaria. Además del rostro, esta prenda tan genuinamente golfista protege el cuero cabelludo, que también corre el riesgo de quemarse y resulta muy doloroso.
- Crema protectora: Básica en la temporada de verano -todo el año si jugamos en Canarias. Como regla general, es recomendable una protección superior a 15 y resistente al agua. El momento ideal para aplicarla es media hora antes de salir al campo. Por ejemplo, en el vestuario mientras nos vestimos para la partida. Durante el juego, si hemos sudado o si ha pasado un tiempo prudencial, se hace necesario volver a aplicar crema.
- Protector labial: No es exageración. Durante las cuatro o cinco horas que suelen llevar 18 hoyos de golf es posible quemarse hasta los labios.
- Ropa: El principio de los bereberes sirve también para los sufridos golfistas: lo que protege del frío protege del dolor. La ropa, si es de un material transpirable, no tiene por qué molestar para jugar en verano. En ese sentido, casi todas las firmas especializadas se esmeran para diseñar prendas más ligeras y transpirables.
- Gafas de sol: Para muchos, una alternativa a la gorra. Para otros, un complemento que, eso sí, casi todos los profesionales se quitan a la hora de patear. Aunque soy partidario de usarlas, cuidado con las marcas "de esquiador" que dejan.