Tu guía de golf
El golfista español es uno de los jugadores que mejor golpean la bola del planeta. ¿Su secreto? O uno de ellos, el reparto de peso en el momento del impacto.
ANDRÉS DOMÍNGUEZ
15/10/2008
Se ha comentado en muchas ocasiones que el ball-stricking de Sergio García está a la altura del de Tiger Woods. Su juego con los hierros es digno de un radar: siempre alcanza el objetivo. El mismo golfista de Borriol explica en la revista estadounidense Sports Illustrated el secreto de su reparto de pesos en los pies a la hora de golpear la bola.
En el momento previo al golpeo, en la bajada del swing, el hierro de Sergio alcanza una velocidad importante, pero controlada. "Mi swing es duro, pero controlado. Una cosa que me ayuda mucho es mantener mis pies en el suelo. Mis piernas se flexionan y se mueven, pero no están fuera de control".
¿La clave? El traspaso de peso entre el tacón del pie derecho al tacón del pie izquierdo. No es que Sergio deje clavados los pies, pero tampoco deja que el pie derecho vuele en el momento del golpeo. Su movimiento es más suave, más armónico que el de otros jugadores, lo que se traduce en un mayor control del golpeo y una fuerza superior en el contacto de la cabeza del hierro con la bola.