Tu guía de golf
Si tus golpes alrededor de green se dividen entre los que se quedan cortos y los que se van al bunker más lejano, este es un buen consejo.
ANDRÉS DOMÍNGUEZ
06/07/2008
Un jugador amateur se coloca frente a su bola a un par de metros de green, a menos de diez de la bandera. Piensa en Phil Mickelson, en Mike Weir y en todos los que ha visto por la tele dejándola a centímetros del hoyo, pero no es tan fácil. En estos casos hay dos peligros muy claros: pegar a la bola muy por debajo, con mucha hierba por medio y descontrolar la dirección, y golpear por arriba precisamente por miedo a lo anterior, con demasiada fuerza, y que se marche al otro extremo de green.
Para evitar estos errores tan comunes hay una misma solución, que recomiendan muchos profesionales: acortar la primera parte del swing y a la vez acelerarlo antes del golpeo. Las razones para acortar la primera parte del swing son claras: en ocasiones el golfista efectúan un swing demasiado amplio para un golpe de no más de diez metros, y llegado el momento del contacto, ralentiza el impulso por miedo a pasarse, con desastrosas consecuencias.
Si se hace un antewing más corto, es más fácil controlar la distancia y la altura de la bola. Un chip que vuela más alto no es mejor que uno de ruede. Como mucho, es más bonito. La altura es otra obsesión muy extendida, pero alrededor de green, al igual que en el putt, lo que puntúa es la efectividad.