Tu guía de golf
Sergio García ha sorprendido a todos las últimas semanas por llevar dos putters en su bolsa. Los resultados, hasta el momento, no avalan una apuesta arriesgada.
ANDRÉS DOMÍNGUEZ
06/03/2008
El mejor golfista español de los últimos años ha decidido atajar de lleno su problema en los greens contratando a Stan Utley, uno de los más famosos gurús en la materia. Una de sus primeras medidas ha sorprendido a todo el mundillo en el Accenture Match Play de hace varias semanas, cuando Sergio García se presentaba con dos putters en la bolsa, el bellyputter y su Taylor Made convencional, en perjuicio del hierro 3, que se tuvo que quedar en el coche o en el hotel.
Es pronto para evaluar los resultados. Una segunda ronda en el Accenture y una actuación discreta la semana siguiente en el Honda Classic no dicen gran cosa. Sin embargo, la experiencia de veteranos del circuito como Mark Calcavecchia y Jesper Parnevik con los dos putters no fueron demasiado positivas. El primero de ellos utilizaba el bellyputter, de mayor longitud, para los putts de más de diez o quince metros, y el normal para los cortos, aunque abandonó pronto la idea.
Sergio García vive su décimo año como profesional con la tranquilidad de saber que su juego de tee a green es de los mejores del circuito, sin nada que envidiar a los Tiger, Mickelson o Els, pero con el reto de mejorar sus estadísticas de pateo para afrontar el asalto definitivo a su primer grande.
Pero esto es el mundo del golf profesional. Para los iniciados, lo ideal es encontrar el putter más adecuado y pasar todas las horas posibles en el putting green.