Tu guía de golf
La relación entre golfista y técnico no se parece en nada a la de los entrenadores de fútbol. En el mundo del golf, el intercambio de papeles es tal que ocurren casos como que Butch Harmon, uno de los técnicos más prestigiosos del mundo del golf, ha echado a su pupilo John Daly, ganador de dos Majors.
ANDRÉS DOMÍNGUEZ
17/03/2008
Resulta extraño para un periodista escribir en primera persona, pero lo cierto es que conocí al gran John Daly hace algunas semanas en el Mayakoba Golf Classic de Cancún. El ganador del PGA Championship del 91 y el Open Británico del 95 afrontaba su enésima rehabilitación de sus conocidos efluvios etílicos gracias a Butch Harmon, el arquitecto del swing perfecto de Tiger Woods y Adam Scott y que devolvió a Phil Mickelson al círculo ganador. El reto era inmenso para ambos: Daly sabía que a la primera borrachera el viejo Harmon lo mandaría a casa y el entrenador sabía que no tenía delante a un alumno precisamente aplicado.
La relación terminaba ayer, como los divorcios de los millonarios, con una nota de prensa y un teletipo mandado a Associated Press. "Mi gran objetivo para él era demostrarle que el golf era lo más importante. Pero lo más importante para él es emborracharse". Una mala noticia para Daly, medio arruinado después de varios divorcios y renqueante de una lesión de espalda, en su enésimo intento por regresar a la élite.
Eso sí, la noticia convive con otra que se ha hecho oficial hoy. John Daly jugará el Open de España gracias a una gestión brillante de la presidenta de la Real Federación Española de Golf, Emma Villacieros, precisamente durante el Mayakoba Golf Classic. ¿Un consejo? Los aficionados que puedan acercarse al Real Club de Golf de Sevilla del 1 al 4 de mayo no deberían perderse la oportunidad de asistir de cerca al juego de uno de los últimos talentos puros y quizá el mayor pegador de la historia de este deporte.