golf
Tiger Woods ha sido muy criticado en los últimos días por unas desafortunadas declaraciones... del hombre que lleva su bolsa.
ANDRÉS DOMÍNGUEZ
Sucesión de los hechos. Steve Williams, caddie de Tiger Woods, piloto profesional de coches de carreras y deportista mejor pagado de Nueva Zelanda más de un año, critica a Phil Mickelson en el transcurso de un acto en su país delante de unas 200 personas. Según la prensa neocelandesa, Williams dijo que no consideraba al zurdo de Arizona uno de los mejores golfistas del mundo porque siempre le había parecido "un idiota".
Cosas de la globalización. En pocas horas los medios estadounidenses e ingleses se hacen eco de la noticia. Polémica en marcha. Un día más tarde, Tiger hace un alto en su recuperación para declarar públicamente que se ha disculpado con Mickelson y ha regañado telefónicamente a Williams. El número 1 del mundo no se caracteriza por decir una palabra más alta que otra, pero los términos "inadecuado" y "decepcionado" pueden indicar que no está muy orgulloso de su amigo Steve. Con todo, ha confirmado que seguirá siendo su caddie en la temporada entrante.
En una segunda lectura, algunos periodistas ingleses han planteado una cuestión inteligente: ¿qué ocurrirá cuando coincidan los tres, Tiger, Mickelson y Williams, en la misma partida? Situación incómoda. Sin embargo, yo me planteo otro dilema, si cabe, de carácter moral: ¿Debe ser el golfista el guardián de los actos de su caddie?