golf
Seis meses sin Tiger Woods en el circuito pueden resultar demasiados. Parasaber.com resuelve todas las dudas posibles.
ANDRÉS DOMÍNGUEZ
- ¿Cuándo volverá Tiger a jugar?
Es posible que el golfista de Cypress coja un palo antes de fin de año, pero estar en condiciones de jugar una vuelta completa de golf a un nivel competitivo es otra cosa. El Buick Invitational, en el mismo escenario de la titánica victoria en el US Open, Torrey Pines, puede ser la primera fecha a apuntar, del 5 al 8 de febrero. La cita clave, en cualquier caso, es el Masters de Augusta, de 9 a 12 de abril.
- ¿Volverá a ser el mismo?
Prácticamente seguro. La Asociación de Traumatólogos de América ha tasado en un 95% las posibilidades de que el número 1 del mundo regrese a su mejor estado físico. Su edad -32 años, su masa muscular y su demostrada resistencia al dolor apoyan esta estadística.
- ¿Hay opciones de que pierda distancia desde el tee de salida?
Según los expertos consultados recientemente por la revista Golf Magazine, no. El efecto psicológico de tres artroscopias en poco tiempo y seis a ocho meses sin jugar pueden hacer estragos. Siempre que no seas Tiger, claro.
- ¿Podía haber terminado la temporada con el ligamento roto?
Si algo se ha demostrado en el US Open es que sí, pero no habría sido lo más aconsejable. Tras el triunfo, se puede decir que Tiger "ha hecho la temporada" y puede centrarse en la recuperación de su rodilla.
- ¿Tiene algún jugador opciones de arrebatarle el número 1 del ranking mundial?
Sobre el papel sí. En este punto hay que recordar que hay más distancia entre Tiger Woods y el actual número 2 del mundo, Phil Mickelson, que entre el número 2 y el número 1.000 de la misma clasificación. Si el zurdo de Arizona ganara uno de los dos Grandes que restan por jugarse y otros tres o cuatro torneos de 2007, podría encaramarse a lo más alto. Eso sí, visto su estado de forma, yo no apostaría por ello.
- ¿Qué efectos puede tener la ausencia de Woods en la Ryder Cup?
Entramos en el peligroso terreno de las conjeturas. La baja del mejor golfista de la Historia siempre es una catástrofe, pero el capitán estadounidense Paul Azinger tiene la oportunidad de sacarle partido. La posición de underdog -de "no favorito"- es muy cómoda teniendo en cuenta que el equipo estadounidense ha preparado el campo de Valhalla a su gusto y medida. En cualquier caso, no descartaría una aparición estelar de Tiger con funciones de asistente del capitán o similar. Para intimidar.