Tu guía de golf
Horas después del glorioso triunfo de Sergio García en The Players, es hora de analizar los números y las claves de su victoria. Líder en estadísticas claves y, al fin, capaz de embocar los putts donde hay que meterlos.
ANDRÉS DOMÍNGUEZ
14/05/2008
El golf es un deporte de sensaciones, pero hay pocas victorias que no puedan explicarse desde la pura estadística. Sergio García se hizo el domingo con The Players, el llamado Quinto Grande del golf mundial y el cheque más generoso de todo el panorama de este deporte, gracias a que fue capaz de hacer los golpes decisivos en los momentos decisivos, pero también porque mantuvo unos números impecables.
El jugador de Borriol fue el mejor de todos los participantes en dos estadísticas muy importantes: la de calles cogidas y la de greenes en regulación -yo prefiero decir en regularidad. La primera de ellas marca el número de salidas que aterrizan en la calle: en el caso de Sergio, 43 sobre 56 a lo largo de las cuatro jornadas, ya que los pares 3 no se cuentan. No es nuevo, Sergio es quizá el jugador más seguro del mundo desde el tee de salida. Juega largo y recto, y a diferencia de Tiger, acostumbra a echar mano del driver sin miedo a irse al rouge.
La segunda estadística llave es la de greenes en regularidad, que dicta el número de veces en que el golpe de aproximación aterriza dentro del green para dejarse una oportunidad de birdie. En este caso se incluyen los pares 3, muy importantes en The Players por la presencia aterradora del hoyo 17. García también fue el primero aquí con un magnífico 56 de 72 hoyos, con la dificultad añadida de que era una semana con vientos fuertes y racheados.
Más allá, el ya número 10 del mundo capitalizó las enseñanzas de su nuevo gurú del putter Stan Utley. Aunque los números dirán que su total de putts, 124 en las cuatro jornadas, fue superior a la media del torneo (115), la realidad es que Sergio embocó los putts cuando realmente los necesitó. En la última vuelta, fue capaz de olvidarse de los demonios del Open Británico de 2007, donde erró desde dos metros y medio, y acertó desde dos metros en el los hoyos 7 y 11, desde cinco en el 12, desde casi quince metros en el tenso hoyo 14 y para forzar finalmente el desempate en el 18 desde más de dos metros. Las sensaciones cuentan.