Tu guía de golf
Las normas de cortesía en el golf cobran una relevancia especial allí donde los golpes son más decisivos. En el green, el respeto por los rivales debe ser máximo.
ANDRÉS DOMÍNGUEZ
09/05/2008
El green es un templo. Cuando la bola alcanza los alrededores de la bandera, además de dejar fuera el buggy, el carrito y la bolsa de palos, hay unas cuantos consejos que hay que tener en cuenta.
1 - La bandera: La norma básica es que no se debe levantar la bandera hasta que todos los jugadores de la partida estén ya en el green. Una vez levantada, lo correcto es depositarla suavemente -no tirarla, podría clavarse y sería una situación bastante incómoda- fuera de green. Otra opción es que el caddie, si lo hay, o algún acompañante de los jugadores la sostenga hasta que todos los jugadores hayan embocado, momento de reponer la bandera dentro del hoyo. En alguna ocasión, cuando los golfistas tienen por delante un putt muy largo, pueden solicitar que la bandera se mantenga puesta o que otro jugador la tienda para facilitar su lectura del green.
2- Los turnos y las marcas: Al igual que en la calle, el jugador que situado a mayor distancia del hoyo es siempre el que patea en primer lugar. Eso sí, las bolas que estén en un radio de alcance razonable de la que va a ser golpeada se deben marcar. El ritual pasa por colocar el marcador -o una moneda, que en muchos casos funciona como amuleto- justo detrás de la bola para después levantar la misma. El momento de marcar la bola y de reponerla después es muy propicio para que los amigos de las trampas ganen unos centímetros con respecto al hoyo. Sobran los comentarios. El golf es un deporte de caballeros.
3 - Líneas y sombras: Si el green es sagrado, la línea de putt es sacrosanta. Se debe evitar pisar la línea de pateo de los otros jugadores, y hasta la propia sombra no debería interferir en ese hilo imaginario entre la bola y el hoyo. En más de una ocasión, este afán por no pisar las líneas de putt de los rivales da lugar a posturas más propias de aquel juego ochentero del Twister que del propio golf.
4- Silencio, se patea: Sólo hay dos cosas que se pueden hacer cuando otro jugador patea: mirar y callar. Susurrar esta prohibido; hablar debería estar tipificado en el Código Penal; toser no ha lugar; hasta girar la cabeza haciendo el más sutil de los ruidos está mal visto. Bromas aparte, cuando el golfista empieza la rutina del putt, reina el silencio.
5- El green, como estaba: Todos los jugadores han terminado. Antes de emprender camino hacia el siguiente hoyo, es hora de reparar los piques -pequeños agujeritos que se crean al caer la bola en green- colocar la bandera y seguir el recorrido.