El uso de este complemento de seguridad se ha extendido entre los aficionados que asumen que el esquí carving desarrolla mucha mas velocidad que las tablas antiguas
ALFONSO OJEA
El casco es vital
A la hora de adquirir un casco para la práctica del esquí o el snowboard, debemos tener en cuenta dos principios: máxima protección y máximo confort. La garantía de la máxima protección nos la ofrece su homologación. Los cascos de esquí son específicos para las actividades de nieve y así lo deben recoger tanto las instrucciones de mantenimiento como las etiquetas interiores. Por tanto, no intentemos usar cascos de otro tipo de deportes, como pueden ser lo de ciclismo, ya que nuestra protección no quedará asegurada.
Los cascos para esquí o snowboard están construidos en plástico de alta tenacidad y resistencia. Deben tener pequeñas rejillas de ventilación para las jornadas calurosas de la primavera, pero a la vez la espuma que entra en contacto con nuestra cabeza debe ser mullida y de secado muy rápido.
En cuanto al confort su mayor nivel se logra con un ajuste adecuado porque tras horas de uso se puede producir una pequeña holgura y hay que tenerla prevista.
Una de orejeras
La ligereza es otra de las cuestiones fundamentales a la hora de comprar un casco.Un casco pesado puede derivar incluso en pequeños dolores de cabeza fruto de la presión. Otro elemento importante en la construcción de un casco son las orejeras: si son blandas el conjunto será mas cómodo, pero no lograremos el mismo nivel de protección que los de orejera rígida. De cualquier modo, en caso de duda adquiere siempre el que más seguridad te ofrezca. De los mas seguros del mundo, y también los mas caros con diferencia, son los de la marca POC.